Elegir bien somier y colchón es clave para dormir mejor, gastar menos y no arrepentirte al año. Muchas veces se compra “lo más barato” sin mirar medidas, materiales ni el tipo de cama que realmente se necesita, y al final salen dolores de espalda y más gastos. En Ahorro Total sabes lo que pagas desde el principio: precios bajos reales, ofertas claras, stock inmediato y entrega rápida en Madrid y resto de España. Además, puedes pagar a plazos sin liarte con papeleos. Con unos cuantos trucos sencillos puedes acertar a la primera y montar un dormitorio cómodo y bonito sin dejarte el sueldo.
1. No medir bien el espacio del dormitorio
El primer error al elegir es no medir bien el dormitorio antes de comprar. Parece obvio, pero muchas camas terminan pegadas a la pared, tapando enchufes o impidiendo abrir bien el armario.
Mide siempre el largo y el ancho de la habitación y deja al menos 60–70 cm libres a cada lado de la cama para poder pasar. Si tienes una puerta de armario abatible, comprueba que se abra entera sin chocar con el somier. Un modelo de 135x190 cm suele ser suficiente para dos personas en dormitorios pequeños, y uno de 150x190 cm para habitaciones algo más amplias.
En pisos pequeños de Madrid o estudios, quizá te interese un canapé abatible en lugar de un somier normal, para ganar espacio de almacenaje sin llenar la habitación de muebles. Así puedes guardar ropa de cama, mantas o incluso zapatos y tener el dormitorio más despejado.
2. Comprar solo por precio y no por comodidad
El segundo error es fijarse solo en el precio y olvidar la comodidad y el uso diario. Ahorrar está bien, pero si notas que se hunde a los pocos meses, al final sale caro. La clave es elegir una firmeza adecuada a tu peso y postura al dormir. Si duermes de lado, mejor firmeza media; si duermes boca arriba o pesas más de 90 kg, te puede ir mejor uno firme que sujete bien la espalda.
En Ahorro Total encuentras modelos económicos con distintas firmezas y grosores (18–28 cm) que puedes probar en nuestras tiendas físicas o revisar bien en la ficha de producto online. Recuerda: ahorrar no es comprar lo más barato, sino lo que te dura más tiempo sin perder comodidad.
3. No combinar bien somier y colchón
El tercer error es mezclar bases y colchones que no se llevan bien entre sí. Esa combinación equivocada puede acortar la vida del colchón y hacer que notes más los muelles o los hundimientos.
Como regla general, los modelos viscoelásticos van mejor con un somier de láminas o bases tapizadas, que reparten mejor el peso. Los de muelles ensacados también se adaptan bien a somieres de láminas de calidad. Evita poner uno muy blando sobre una base dura sin láminas, porque perderás parte de la comodidad.
Si duermes en pareja, un somier de láminas dobles ayuda a reducir ruidos y movimientos. Y si eres de las que se mueve mucho, uno firme evitará que se deforme antes de tiempo. En nuestro catálogo puedes encontrar camas completas pensadas para ir juntos, sin complicarte.
4. Ignorar tu postura al dormir y tu peso
El cuarto error es no tener en cuenta cómo duermes y cuánto pesas. No todos los cuerpos necesitan la misma firmeza, y un colchón que a tu amiga le va genial, a ti te puede sentar fatal.
Si duermes de lado, busca modelos que alivien la presión en hombros y caderas, por ejemplo, con una capa viscoelástica de 2–4 cm y firmeza media. Si duermes boca abajo, suele ir mejor uno más firme para que no se hunda tanto la zona lumbar. Para pesos medios (60–80 kg), una firmeza media es un buen punto de partida.
El somier también influye: unas láminas demasiado flexibles con una superficie de descanso blanda puede hacer que te “hundas” de más. Plantéate invertir un poco más en la base si tienes dolores de espalda o pasas muchas horas en cama. Recuerda que un buen descanso es salud, no un capricho.
5. Olvidar la ventilación y la higiene del colchón
El quinto error es no pensar en la ventilación y la limpieza, sobre todo en pisos pequeños o húmedos. Si está mal ventilado acumula humedad, calor y olores, y se estropea antes.
Los de láminas dejan pasar mejor el aire que las bases cerradas, y eso ayuda a que tu cama respire. Si vives en zonas húmedas o sudas mucho al dormir, elige un tejido transpirable y, si puede ser, con cara de verano e invierno. Así regulas mejor la temperatura durante todo el año.
Usa siempre una funda protectora lavable, mejor si es impermeable pero transpirable. De esta forma, alargas su vida y evitaras manchas difíciles. Un buen truco es airear el dormitorio 10–15 minutos al día y girarlo cada 3–4 meses para que el desgaste sea más uniforme.
6. Elegir medidas que no se adaptan a tu vida diaria
El sexto error es no pensar en quién usará la cama ahora… y dentro de unos años. A veces se compra un modelo “provisional” muy pequeño y a los pocos meses se queda corto.
Para una sola persona adulta, una medida de 90x190 cm es lo mínimo, pero si te mueves mucho al dormir, un 105x190 cm te dará más libertad. Para parejas, un 135x190 cm es el estándar, y si el dormitorio lo permite, un 150x190 cm ofrece más espacio para descansar sin molestarse. Si eres alta, puedes valorar 200 cm de largo.
También conviene fijarse en la altura total de la cama. Una altura de unos 50–60 cm es cómoda para sentarse y levantarse, sobre todo si tienes problemas de rodilla o espalda.
7. No aprovechar el almacenaje bajo la cama
El séptimo error es desaprovechar el espacio bajo la cama, especialmente en pisos pequeños donde cada centímetro cuenta. Ese espacio puede ser tu mejor aliado para tener la casa más ordenada.
Un canapé abatible o un somier con cajones te permite guardar ropa de temporada, mantas, toallas o hasta juguetes si tienes peques. Así puedes reducir el tamaño de otros muebles de salón o prescindir de alguna cómoda voluminosa. Es una forma de ahorrar espacio y dinero en más muebles.
Revisa siempre la altura interior (suele rondar los 25–30 cm útiles) para saber qué puedes guardar. En nuestra tienda hay canapés baratos con estructura robusta y apertura fácil, pensados para uso diario, que combinan muy bien con superficies de distintas firmezas sin disparar el presupuesto.
8. Olvidar el resto de la decoración del dormitorio
El octavo error es pensar solo en la cama y olvidarse del conjunto del dormitorio. Una cama cómoda que no pega con el resto de muebles puede hacer que la habitación parezca más pequeña o desordenada.
Si tienes muebles de salón en madera clara y te gusta ese estilo, busca camas y cabeceros en tonos similares para crear continuidad entre estancias. En dormitorios pequeños, los tonos blancos y maderas claras agrandan visualmente el espacio. En dormitorios juveniles, una estructura metálica sencilla combinada con cómodas baratas puede ser la opción más económica y práctica.
La cama es la protagonista, pero no está sola: mesas de noche, armarios y, si cabe, alguna cajonera completan el conjunto. Con nosotros puedes montar dormitorios completos económicos coordinando cama, mesitas y armario, sin renunciar al estilo nórdico, moderno o clásico que te guste.
9. No comparar plazos de entrega ni facilidades de pago
El noveno error es fijarse solo en el modelo y no en cómo y cuándo te lo van a entregar ni cómo puedes pagarlo. De poco sirve encontrar una oferta increíble si tardan un mes en llevarla o si luego aparecen gastos ocultos.
Por eso trabajamos con stock inmediato, envío rápido y fechas de entrega claras, algo vital si te mudas, tienes un alquiler nuevo o necesitas mejorar tu descanso con urgencia. Además, ofrecemos pago a plazos para que no tengas que soltar todo el dinero de golpe.
Antes de comprar, revisa bien si el precio incluye transporte y subida a casa, y si hay montaje disponible si lo necesitas. Valora también la garantía, suele ser un buen indicador de la confianza del fabricante en el producto, incluso cuando se trata de muebles baratos.
10. No renovar el colchón a tiempo
El décimo error es aguantar demasiados años con el mismo colchón aunque ya esté hundido o deformado. Si ya está viejo puede darte dolores de espalda, mal descanso e incluso alergias por acumulación de ácaros.
Lo ideal es realizarlo a partir de los 8–10 años, o antes si notas bultos, hundimientos o si te levantas más cansada que cuando te acostaste. Si al sentarte ves que te hundes mucho o escuchas ruidos raros, es buena señal de que toca cambiarlo. No esperes a que el cuerpo se queje de verdad.
Aprovecha para actualizar también el somier, sobre todo si es muy antiguo o hace ruidos. A veces, con cambiar solo la base, la cama gana en estabilidad y dura más. En nuestro catálogo puedes encontrar packs baratos que mejoran tu descanso sin que tu bolsillo sufra.
Acertar con tu cama sin gastar de más es posible
Elegir bien es más fácil si evitas estos errores básicos y piensas en tu cuerpo, tu casa y tu bolsillo a la vez. Tomarte unos minutos para medir, comparar firmezas y revisar materiales marca la diferencia entre una compra impulsiva y un descanso de verdad.
Apostamos por muebles baratos, claros en precio, con entrega rápida y pago a plazos para que montar tu dormitorio no sea un lujo. Recuerda que puedes coordinar tu nueva cama con otros muebles de dormitorio, mesas de comedor o incluso sofás baratos y muebles de salón para dar un aire renovado a toda la casa sin renunciar al estilo.
¿Aún tienes dudas sobre los somieres y colchones?
Aproximadamente cada 8–10 años, o antes si se hunde, tiene bultos o te levantas con dolores. Fíjate en ruidos, deformaciones visibles y pérdida de firmeza. Si al girarte notas muelles o huecos, es señal clara de que toca renovarlo para dormir mejor.
La firmeza debe adaptarse a tu peso y postura. Para menos de 60 kg, suele ir bien una firmeza media-blanda; entre 60 y 90 kg, una firmeza media; y por encima de 90 kg, algo más firme. Si duermes de lado, opta por firmeza media; boca arriba, mejor media-firme.
Somier de láminas es mejor si buscas máxima transpiración y un soporte sencillo y económico. Canapé abatible es ideal para pisos pequeños porque te da mucho almacenaje extra bajo la cama. Ambos pueden ser compatibles con colchones baratos de espuma, muelles o viscoelásticos si eliges bien la combinación.
Para una pareja, lo mínimo recomendable es 135x190 cm, aunque si el dormitorio lo permite, 150x190 cm ofrece más espacio y comodidad. Si sois altos, podéis valorar 200 cm de largo. Antes de decidir, mide bien la habitación y deja pasillos de al menos 60 cm a cada lado de la cama.
Si hace ruidos al moverte, tiene láminas rotas o dobladas, o notas que tu cama se hunde más en algunas zonas. Revisa la estructura y los apoyos. Un somier en mal estado acorta la vida del colchón y puede causar molestias de espalda y cuello.
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Cristina Romero
Social Media Manager / Copywriter / Marketing Digital
Cris, más conocida como “Cris Ahorro” entre los compis. Licenciada en Pedagogía, copywriter, Social Media Manager, creadora de contenido, marketing digital y asesora comercial, lleva más de 15 años ayudando a que la gente vista su casa con estilo y sin arruinarse. Es nuestra influencer estrella en Muebles Ahorro Total (y con razón).
Especialista en decoración, experta en muebles, amante de los Rottweiler y de las escapadas a Asturias. Dicen que tiene un superpoder secreto: puede cocinar para 20 personas en una tarde... ¡y a la vez ver su serie favorita! Ah, y si preguntas por los mejores boquerones en vinagre de España, ya sabes a quién acudir.

