La decoración maximalista se puede aplicar sin sobrecargar si eliges bien los colores, controlas las piezas protagonistas y mantienes el orden visual. No se trata de llenar la casa, sino de rodearte de cosas que te gusten y combinarlas con cabeza para no agobiarte. Es perfecto si te encantan los estampados, los cuadros, los recuerdos de viajes y los muebles con personalidad, pero tu piso no es enorme ni tu presupuesto tampoco. En Ahorro Total puedes conseguir sofás baratos, muebles de salón y mesas de centro con diseños actuales, a precios ajustados y con envío rápido, para crear ambientes llenos de vida sin dejar la cuenta temblando.
Qué es la decoración maximalista
Es un estilo que apuesta por el “más es más”, pero bien organizado y con sentido. No consiste en acumular cosas sin freno, sino en mezclar colores, texturas y piezas especiales de forma armoniosa y práctica para el día a día.
Frente al estilo minimalista, que busca espacios muy despejados, el maximalismo se apoya en paredes con cuadros, estanterías llenas, cojines de colores y muebles vistosos. Aun así, puedes vivir perfectamente en un piso pequeño de 60–70 m² con este estilo, siempre que controles el número de objetos y tengas zonas de almacenaje bien pensadas. La clave está en que cada rincón cuente algo de ti: fotos familiares, libros, una cómoda vintage, una butaca llamativa… Si cada pieza tiene un motivo para estar ahí, no se verá como “trasto”, sino como parte de un conjunto cuidado, aunque el presupuesto sea ajustado.
Cómo aplicar maximalismo en espacios pequeños
En espacios pequeños funciona si priorizas unas pocas piezas fuertes y mantienes el resto más sencillo. En un salón de 15 m², por ejemplo, es mejor elegir un gran sofá protagonista y acompañarlo de detalles coloridos que llenar la habitación de muebles pequeños.
Empieza por el mueble principal: puede ser un sofá de 3 plazas en color verde botella o azul marino, de 220–240 cm de ancho. En nuestro catálogo encontrarás sofás baratos tapizados en telas resistentes, ideales si hay peques o mascotas. Alrededor, añade 4–6 cojines con diferentes estampados, una manta de punto grueso y una alfombra con dibujo geométrico para sumar textura.
En vez de meter muchas estanterías, apuesta por un mueble de sala de unos 200–240 cm con módulos cerrados y algunos huecos abiertos. Así puedes lucir libros y figuras sin que todo parezca caótico. En pisos pequeños, guardar parte de las cosas detrás de puertas es lo que marca la diferencia entre un maximalismo bonito y un caos visual.
Colores maximalistas que no cansan
Los colores maximalistas que no cansan combinan una base neutra con tonos intensos en puntos concretos. Paredes claras (blanco, beige, gris suave) y muebles principales en tonos lisos permiten jugar con colores fuertes en cojines, cuadros y accesorios sin saturar.
Si te gustan los colores potentes, escoge una paleta de 3–4 tonos máximos: por ejemplo, mostaza, verde oscuro y rosa empolvado, apoyados en una base beige. Usa el color más intenso en una pared o en el sofá, y deja el resto para detalles: lámparas, jarrones, marcos de cuadros, textiles de dormitorio.
En la zona de comedor, una mesa de comedor en madera oscura o efecto roble combinada con sillas de colores distintos (azul, terracota, gris) da un toque muy alegre. Remata con un centro de mesa vistoso y un cuadro grande sobre la pared, así concentras el impacto visual en un solo plano.
Estampados y texturas sin que el salón parezca un circo
Los estampados y texturas dan ese toque maximalista sin que el salón parezca un circo si los mezclas con una regla sencilla: combina un estampado grande, uno mediano y uno pequeño, y equilibra con superficies lisas. Así todo tiene ritmo, pero no marea.
Por ejemplo, en un sofá liso:
- Cojines con flores grandes (estampado grande)
- Manta con rayas finas (estampado pequeño)
- Alfombra de rombos medianos (estampado mediano)
En las paredes, los papeles pintados con motivos vegetales o geométricos quedan genial en una sola pared del salón o en el cabecero del dormitorio. Para pisos de alquiler, también puedes usar láminas grandes, espejos con marcos dorados y cortinas con caída para lograr ese efecto sin obras.
En cuanto a materiales, mezcla sin miedo: terciopelo en cojines, madera en muebles de salón, metal dorado o negro en mesas de centro, y fibras naturales en cestas y alfombras. Esa mezcla rica de texturas hace que el espacio se vea “caro” aunque los muebles sean económicos.
Muebles clave para un maximalismo low cost
Las piezas versátiles, con presencia y buen almacenamiento. No necesitas muchos, solo que los que compres estén bien elegidos y se adapten a tu forma de vivir a diario. En el salón, céntrate en:
- Asiento cómodo: de 3 plazas o chaise longue, tapizado en color intenso o neutro.
- Mueble de sala: con módulos cerrados, baldas y hueco para TV de hasta 55–65".
- Mesas de centro: mejor con baldas o cajones para guardar mandos, mantas y revistas.
En los dormitorios, una cama con canapé abatible de 135 o 150 cm es tu mejor amiga para guardar ropa de otra temporada, mantas y cajas. Completa con mesitas de noche distintas entre sí, pero conectadas por el color o el tirador, para un toque maximalista sutil.
Orden visual: cómo evitar el efecto trastero
La mejor estrategia es agrupar objetos y dejar espacios de “descanso visual”. Los objetos sueltos por todas partes agobian; los grupos intencionados dan sensación de colección cuidada.
Coloca libros, marcos y figuras en grupos de 3 o 5 sobre estanterías y mesas de centro. Deja huecos vacíos entre un grupo y otro para que el ojo descanse. Usa cajas decorativas y cestas de fibras para guardar mandos, cargadores y juguetes en el salón, y cajones organizadores dentro del mueble de salón o el canapé del dormitorio.
En la entrada, un zapatero estrecho (de 60–80 cm de ancho) y un perchero de pared te ayudan a que abrigos y zapatos no invadan el resto de la casa. Aunque te guste ver tus cosas, todo tiene que tener un “sitio fijo”; así recoger es más fácil y el maximalismo se ve ordenado, no caótico.
Maximalismo práctico con niños, mascotas y poco tiempo
Puede ser práctico con niños, mascotas y poco tiempo si eliges materiales sufridos y muebles fáciles de limpiar. Nada de telas delicadas en piezas grandes: mejor tapicerías antimanchas, fundas lavables y superficies resistentes. Opta por asientos desenfundables, mesas de centro con tablero resistente a golpes y rayones, y muebles con puertas para proteger lo que no quieres que esté al alcance de las manos pequeñas. Las alfombras lavables o de fibras sintéticas son ideales en salones familiares.
Para decorar, prioriza cojines, mantas y cortinas que puedas meter en la lavadora sin drama. Los cuadros y láminas en las paredes son perfectos para sumar color sin ocupar suelo ni requerir mantenimiento.
Más personalidad, no más trastos
Aplicar decoración maximalista sin sobrecargar es posible si piensas en personalidad y orden antes que en cantidad. Se trata de rodearte de colores, muebles y objetos que de verdad te gustan, seleccionados con cariño y colocados con intención, no de llenar huecos por llenar.
Con una paleta de color bien elegida, unos pocos muebles con presencia y buen almacenaje, y detalles textiles llamativos, tu casa puede verse cálida, alegre y llena de vida, sin perder comodidad ni funcionalidad. Y con las opciones económicas, el stock inmediato y el pago a plazos de Ahorro Total, no tendrás que elegir entre estilo y bolsillo.
¿Aún tienes dudas sobre la decoración maximalista sin sobrecargar?
Lo mejor es empezar con una pieza protagonista y sumar detalles poco a poco. Elige un sofá con carácter o una pared con cuadros grandes, mantén el resto sencillo y añade cojines, alfombra y lámparas con color. Así verás el efecto sin saturar de golpe.
Funcionan muy bien bases neutras (blanco roto, beige, gris claro) mezcladas con 2–3 colores intensos, como verde oscuro, mostaza o azul petróleo. Usa los tonos fuertes en textiles y cuadros, y deja paredes y muebles grandes en tonos más suaves para equilibrar.
Sí, siempre que apuestes por materiales resistentes y de fácil limpieza. Elige sofás con tejido antimanchas, mesas de centro robustas y alfombras lavables. Coloca los objetos más delicados en estantes altos o vitrinas, y usa cestas y cajones para guardar juguetes rápidamente.
Los imprescindibles son un buen sofá, una mesa de centro con almacenamiento, un mueble de salón funcional y una cama con canapé abatible en el dormitorio. Con estas piezas bien escogidas, que en Ahorro Total encuentras a precios bajos, puedes construir el resto con textiles y decoración.
Evita llenar cada centímetro y crea composiciones pensadas. Agrupa cuadros y láminas formando una galería en una pared y deja otras más despejadas. Combina piezas grandes con algunas pequeñas y mantén un hilo conductor: colores parecidos, mismo tipo de marco o tema común.
PRODUTOS DESTACADOS
David Kaiser
Director Comercial / Copywriter / Marketing Digital
Director Comercial de Muebles Ahorro Total, empresario y veterano del sector. Estudió Derecho allá por los tiempos en los que internet era cosa de ciencia ficción, y desde entonces no ha parado. Lleva más de 30 años moviéndose como pez en el agua entre sofás, catálogos, fábricas y ferias internacionales.
Especialista en producto, clientes, fabricación, exportaciones y marketing, conoce el mundo del mueble mejor que nadie... y el mundo del mueble lo conoce a él.
Tiene una capacidad de venta legendaria: puede colocarte un armario empotrado aunque vivas de alquiler (y encima te parece buena idea).
Va siempre tan conjuntado que Pantone le pide consejo antes de sacar su paleta anual. Y aunque no lo parezca, puede pasar horas escuchando podcast de decoración, Camela y Ennio Morricone… así, todo en la misma playlist.

